Pocas casas tienen el hueco justo para un armario de catálogo. Siempre aparece algo: un pilar en mitad de la pared, un techo que baja en pendiente, el espacio bajo la escalera que nadie sabe cómo aprovechar. Por eso hacemos armarios a medida partiendo del hueco que tienes, sea como sea, y no al revés.
Armarios a medida para huecos difíciles
Un armario empotrado a medida puede seguir la inclinación del techo en una buhardilla, rodear un pilar o cerrar el hueco de debajo de la escalera. Son justo los rincones que se quedan vacíos cuando compras un mueble estándar, y los que más se nota recuperar para guardar abrigos, ropa de cama o maletas.
Un interior pensado para lo que vas a guardar
El interior también lo diseñamos contigo. Antes de decidir dónde van las baldas, las barras o los cajones, hay que saber qué va dentro, porque quien cuelga casi toda la ropa necesita un armario distinto del de quien la dobla. Con eso repartimos el espacio para que cada cosa tenga su sitio.
Puertas batientes, plegables o correderas
Elegir puerta depende sobre todo del espacio que quede delante del armario. Las batientes dejan ver todo el interior de un vistazo, pero necesitan sitio para abrirse. Las correderas no ocupan nada al abrir, así que encajan bien en dormitorios estrechos y pasillos. Las plegables quedan a medio camino. Cualquiera de ellas se puede hacer en muchos acabados distintos, para que el armario vaya con el resto de la habitación.